Para muchas mascotas, ir al veterinario puede ser una experiencia estresante. Los traslados, los olores nuevos y la manipulación pueden generar ansiedad tanto en perros como en gatos. La buena noticia es que, con algunos cuidados simples, es posible transformar la visita en una experiencia mucho más tranquila y positiva.
🛡️ Seguridad: el primer paso para el bienestar
Antes de salir de casa, asegurate de que tu mascota viaje de forma segura:
- Perros: usá correa y, si es necesario, un arnés cómodo.
- Gatos: siempre en transportadora, firme y bien ventilada.
- Colocá dentro algún objeto familiar, como una manta o juguete, que tenga su olor.
Esto les brinda contención emocional y reduce la sensación de amenaza.
Transporte amigable: menos ansiedad desde el inicio
El traslado es una de las principales fuentes de estrés. Para hacerlo más amigable:
- Acostumbrá a tu mascota al auto o a la transportadora antes del día de la consulta.
- Evitá movimientos bruscos y ruidos fuertes durante el viaje.
- Mantené una actitud calmada: tu mascota percibe tu estado emocional.
Un viaje tranquilo marca la diferencia desde el primer momento.
Manejo suave y refuerzo positivo
Durante la preparación y la visita:
- Manipulá a tu mascota con movimientos lentos y seguros.
- Reforzá las conductas tranquilas con caricias, palabras suaves o premios.
- Evitá retarla si se muestra nerviosa; el estrés no es desobediencia.
El refuerzo positivo ayuda a que asocie la experiencia con algo bueno.
Reconocer señales de estrés
Aprender a identificar cuándo tu mascota está incómoda es clave para actuar a tiempo. Algunas señales frecuentes son:
- Jadeo excesivo o respiración agitada.
- Orejas hacia atrás, temblores o rigidez corporal.
- Maullidos, ladridos intensos o intentos de esconderse.
Si notás estas señales, hacé una pausa y buscá tranquilizarla antes de continuar.
Una experiencia más positiva es posible
Preparar a tu mascota con anticipación no solo reduce el estrés, sino que mejora su salud y fortalece el vínculo entre ustedes. En Azul Veterinaria creemos que el cuidado comienza antes de entrar al consultorio, con empatía, respeto y atención al bienestar emocional de cada paciente.
Si tenés dudas o necesitás asesoramiento personalizado, estamos para acompañarte.

